
Uno de los últimos duros del cine es sin lugar a dudas Clint Eastwood. Duro, porque siempre fue conocido por sus personajes fuertes como Harry el sucio, El Hombre sin Nombre de la trilogía del dólar de Leone (Por Un Puñado de Dólares, Por Otros Puñado de Dólares y El Bueno, el Malo y el Feo) o su William Munny de Los Imperdonables, pero el mote de duro se extiende más allá de sus actuaciones. Esto es porque su amor por el cine lo hace irrompible. Allá en los lejanos 70´s se lanzó a dirigir con Play Mist For Me, y de ahí en más, ya no pudo detenerse. Por fortuna para todos nosotros.
El director Don Siegel (Fuga de Alcatraz, Harry el Sucio), según propias palabras de Clint, fue su gran influencia. Pero es sabido que también Sergio Leone lo marco a fuego. Si acaso Eastwood invento a Leone o Leone a Eastwood es un tema para otro momento. Con oportunidad del estreno de su última película J.Edgar, aproveché para pensar algunas películas imprescindibles para acercarse a este tremendo director de cine. Uno que ya es un clásico.

Los Puentes de Madison (1995)
Los duros también se enamoran Esta película es la oportunidad de ver a Eastwood único.Alejado de sus papeles más duros, aquí personifica al fotógrafo Robert Kinkaid. Este encuentra el amor cuando menos lo esperaba, un hombre avezado del mundo pero que encontrar lo que nunca hubiera creído en el pequeño condado de Madison. Para equilibrar tamaña fuerza actoral esta ella, la gran Meryl Streep. La química entre ellos es indudable, una película romántica que en su narración sopesada y clásica encuentra poesía en los pequeños gestos, para conformar un sentimiento profundo en poco tiempo, y en un final inolvidable.

Million Dolar Baby (2004)
Una de las películas de Eastwood que dividió aguas. Muchos detestaron la vuelta de tuerca final, encontrándola cruel e innecesaria. Cada uno decidirá por su cuenta. Lo que es cierto es que este film ganador del Oscar a la mejor película (su segundo premio luego de Los Imperdonables) tiene demasiados puntos altos como para perder de disfrutarla. Lo de Morgan Freeman (Oscar a su actuación) es notable, su papel como amigo y antiguo rival del entrenador Frankie Dunn (Clint, duro y sin temor a subirse los pantalones hasta por encima del ombligo) es inolvidable. La historia de una mesera (Hillary Swank, Oscar mejor actriz) que empieza a boxear, empezando a entrenar bajo Frankie tiene momentos es toda una fabula de al redención, de ls segundas oportunidades Por eso quizás es final suena injusto, pero omo toda historia de boxeo, lo que se pierde en el ring, es mucho más que el sudor y unos golpes.